miércoles, 26 de diciembre de 2012

Episodio III

En los ochenta las tablas se ensanchan, las ruedas se van volviendo paulatinamente mas pequeñas y duras. La disciplina en rampa y las maniobras aereas son el centro de la escena. Empieza a hacerse famosos los miembros de la Bones Brigade de Powell-Peralta y sus vídeos donde, aparte de patinar rampa como locos y hacer el canelo en general salen patinando spots callejeros, ripeando calles llenas de gente y pegando saltos con sus tablas, había nacido el Ollie. La Bones la componián entre otros la leyenda de la rampa Christian Hosoi, que seguiría un camino intermedio a los de Alva y Adans, el joven Rodney Mullen, el dios de freestile cuyos trucos en parado mezclados con los enormes ollies y slides de Natas Kaupas y Mike Vallely (también de la brigada) darían lugar a la siguiente etapa del patín. El más joven de los Bones originales fue Tony Hawk, probablemente el skater más famoso de todos los tiempos, un tipo humilde y bonachon capaz de volar como si en vez de metano cagase helio. Ha inventado el grueso de los trucos de rampa y ha montado un imperio de tablas, camisetas y videojuegos sin dejar nunca de reinventarse y revenderse.



La Bones pasa de moda, sus miembros se dispersan, se drogan y se alejan del mundillo profesional. Hawk y otros intentan rescatar el espíritu de los grandes años de la rampa, pero el skate siempre estuvo en la calle y es allí donde a finales de los 80 nacen leyendas como Ray Barbee, que empieza a usar los ollies para saltar y grindar moviliario urbano con una soltura impresionante y a hacer girar la tabla en el aire. Se produce un resurgimiento del skate como manera de interactuar y disfrutar de la ciudad todo lo posible. Las tablas se hacen cada vez más ligeras, simétricas y ágiles, con kick tanto en el nose como en el tail y van desarrollando cóncavo, sus ruedas se endurecen para no molestar al caer trucos y los ejes se estrechan con el mismo objetivo.

Nace el street, el skate de plaza, de trucos, de calle, de tribus. La siguiente ola rompe con fuerza, nuevos videos cada vez más espectaculares, nuevas y viejas revistas que venden como nunca fotos impresionantes de estrellas que saltan cada vez más alto y más escalones. El hip-hop de Baker, malote y underground lucha por imponerse al punk-rock de los nostálgicos de Creature y así miles de chavales de cientos de ciudades de todo el mundo se pasan el día intentando planchar flips delante de las chavalas y cagandose en los de la otra plaza y en los bikers; mientras unos pocos afrotunados viven la buena vida viajando de ciudad en ciudad, patinando, bebiendo y drogandose a costa de grandes marcas que siempre pierden dinero a pesar de ganar millones y millones, devanandose los sesos por conseguir una vuelta más un giro más complicado en cada truco, un escalón más un gab más tocho.

Desde los inicios del nuevo milenio el skate vive su mejor y su peor época, se estanca justo cuando está en lo más alto y da más dinero, justo cuando no se puede ser más guai por ser skater y no puede haber más anuncios en la tele donde salgan chavales comiendose un bollicao sentados en un patinete.

No hay comentarios:

Publicar un comentario